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La situación actual lleva a más de la mitad de los españoles a querer compartir o alquilar bienes
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La situación actual lleva a más de la mitad de los españoles a querer compartir o alquilar bienes

 

  • Los países económicamente más castigados como España, Portugal y Grecia son más proclives a este fenómeno social
  • El intercambio de conocimientos, tecnología, coche y casa entre los preferidos de los ciudadanos

De entre las muchas lecciones que la crisis económica ha dejado a la ciudadanía europea, la de la solidaridad parece ser una de las que ha calado con más fuerza entre los ciudadanos. “Jamás volveremos al estado del bienestar previo a la crisis” es uno de los mantras que han repetido hasta la saciedad expertos y economistas durante los últimos años. Habrá que comprobar en el futuro si esas predicciones se cumplen, pero lo que sí que ha cambiado es la mentalidad de los ciudadanos sobre la forma de relacionarse económica y socialmente.

Por lo menos así se pone de manifiesto cuando más de la mitad de los españoles (53%) estaría dispuesto a compartir o alquilar bienes personales, según refleja el último informe de Nielsen ‘Compartir en Sociedad’, que aborda hasta qué punto los ciudadanos están dispuestos a intercambiar el domicilio, el coche o incluso la mascota en un contexto de economía compartida. Esta cifra supera en nueve puntos a la media europea registrada en el 44% y es un fiel reflejo de la situación financiera que atraviesan muchos ciudadanos o, visto de otro modo, de cómo la crisis ha acentuado la solidaridad o la superviviencia hasta cotas insospechadas.

Según el director general de Nielsen para Españal y Portugal, Gustavo Núñez, “este tipo de relación con el dinero, más parecido a un trueque, siempre ha existido pero se ha puesto de moda en Europa y otras partes del mundo tras el estallido de la crisis financiera. Se trata de movimientos ciudadanos organizados que para controlar el gasto apuestan por regular el modo de compartir recursos y pertenencias”.

Más predispuestos

De esta manera y, según el estudio de Nielsen, se observa que en los países donde la crisis financiera ha impactado con mayor virulencia existe mayor predisposición a compartir o a alquilar. Esta tendencia, a cambio o no de una contraprestación económica, tiene en el carsharing (coches compartidos) y en el intercambio de domicilios sus máximos exponentes.

Así un 61% de griegos y un 60% de portugueses están a favor de esta práctica, al igual que un 55% de los italianos. Los más proclives a este fenómeno son los habitantes de Eslovenia, ya que un 71% de sus ciudadanos se muestra dispuesto a este tipo de relación económica.

En el extremo opuesto, es decir, con menos predisposición a hacer comunión de lo suyo, se encuentran países que globalmente han aguantado de mejor manera los envites de la crisis. Apenas un 29% de los británicos y franceses están a favor de esta práctica al igual que holandeses (24%), finlandeses (23%) o belgas (25%).

Más proclives si hay dinero

Sin duda, los españoles están entre los más dispuestos de Europa a intercambiar o alquilar servicios dentro de una comunidad cuando se puede obtener un beneficio económico. De hecho, un 29% daría clases de inglés o se ofrecería para arreglar una avería en un domicilio con tal de conseguir algo de liquidez. Aunque también es común que la contrapartida por el servicio pueda ser otro, y no siempre una compensación contante y sonante.

Fuente: Informe Nielsen ‘Economía compartida / Preocupación social’

Otros de los bienes personales que, según el informe de Nielsen, los españoles están dispuestos a alquilar son las herramientas de bricolage (23%), los dispositivos electrónicos (19%), la bicicleta (18%) o el coche (17%). Incluso el material de camping (16%), el domicilio (15%) o el equipamiento deportivo (14%) se incluyen dentro de la paleta de servicios de la economía compartida para obtener un rédito.

Por el contrario, un 42% de los consultados se reconoce “dueño absoluto de lo suyo” y rechaza la posibilidad de ofrecer sus bienes personales con fines económicos, en línea con lo que opinan el 32% de los portugueses o el 37% de los italianos. Además, respecto a la disponibilidad o no de alquilar se repite el patrón sobre el menor impacto de la crisis en los países financieramente más saneados, ya que un 63% de los británicos y un 59% de los franceses no están por la labor de contribuir a la economía comunitaria.