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La lista “sensible” de la compra
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La lista “sensible” de la compra

Mucho se habla en el terreno de la innovación de la salud como eje de desarrollo de nuevos productos que sorprendan al consumidor y que satisfagan sus necesidades. Cuidarse, el bienestar o el culto al cuerpo forman parte de un camino que en el mercado del gran consumo estamos empezando a recorrer.

Sin embargo, no todo es tendencia y satisfacer a un consumidor que se pone ese reloj que le mide el ritmo cardiaco o se baja esa App que le dice cuántos kilómetros ha andado durante el día, sino que además hay un tipo de consumidor que podríamos etiquetarle como “sensible”, es decir, que sigue una dieta especial ya sea por prescripción médica o elección propia. Y es un consumidor que necesita de los fabricantes y de los distribuidores para guiarse en su particular lista de la compra.

De hecho, en España uno de cada cuatro hogares tiene al menos un miembro que sufre algún tipo de alergia o intolerancia, siendo la lactosa la más común. Al mismo tiempo, en uno de cada tres se sigue una dieta que restringe o evita el consumo de algún producto, especialmente si es baja en grasas, ya que es la más habitual.

En este sentido, hay un nicho importante de mercado que atender con un amplio margen de mejora. Nuestro informe “Consumidor sensitivo” concluye que cuatro de cada diez consumidores no perciben que sus particulares necesidades estén bien satisfechas.

En concreto, los consumidores demandan principalmente productos 100% naturales, sin colorantes, bajos o libres de grasas, bajos o libres de azúcares y sin aditivos artificiales. Estas son las cinco grandes demandas, lo que principalmente les gustaría ver más en los lineales de los establecimientos.

Eso sí, no podemos olvidar que por mucho que hablemos de productos saludables, el consumidor no quiere renunciar a un buen sabor, incluso a una experiencia de sabor totalmente diferente. Uno de cada tres opta mejor por esa nueva experiencia, frente a ese 18% que prefiere replicar sabores, como pueden ser desde las hamburguesas para “veggies” o el pan sin gluten. De hecho, apenas un 8% está totalmente dispuesto a sacrificar sabor por escoger una opción más saludable.

En definitiva, los actores del mercado de gran consumo deben identificar los segmentos de mayor potencial y adaptar sus productos y comunicaciones al consumidor en consecuencia. Es una gran oportunidad para ellos y los consumidores les necesitan, hay que ayudarles a que cuando acudan a la tienda con esa particular y “sensible” lista de la compra no les quede producto alguno por tachar.