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Información > Medios de comunicación

Lo que viene: Hacer que la publicidad sea más una ciencia que un arte

1 minuto de lectura | Junio 2013

Todos reconocemos un buen anuncio cuando lo vemos. ¿Pero qué es lo que lo hace tan poderoso? Los profesionales del marketing llevan años dándole vueltas a esta cuestión, a menudo basándose en el juicio y las corazonadas para rellenar los espacios en blanco. Sin embargo, hoy en día la neurociencia del consumidor puede arrojar algo de luz sobre este viejo desafío.

La compresión publicitaria es sólo una de las aplicaciones de la neurociencia del consumidor, pero ofrece considerables recompensas para todos. Los anunciantes pueden gastar menos. Para los editores que anuncian sus propios programas, la neurociencia del consumidor les permite recuperar inventario para vender, o anunciar más sus propios programas sin reducir el inventario que pueden vender externamente. Y las agencias pueden utilizar la neurociencia del consumidor como herramienta para crear la publicidad más productiva para sus clientes.

Imagine reducir un anuncio de televisión de 30 segundos a 20, 15 o incluso 10 segundos de forma que se mantenga, o en muchos casos aumente, el impacto del anuncio. En una industria mundial de publicidad en vídeo valorada en cientos de miles de millones de dólares, el potencial es inmenso.